Archivo mensual: junio 2014

¿Quieres escribir para Máscaras de Matar?

Imagina un duelo a espada en un desfiladero, dos guerreros enmascarados delante de la fachada labrada con rostros grotescos de un santuario abandonado, cada uno de ellos obligado por deberes ancestrales que ni comprende ni ha elegido a enfrentarse al otro cada vez que se ven.

Imagina dos máscaras enemigas, pasando de generación en generación, arrastrando consigo a parientes y juramentados cada vez que consiguen un nuevo portador, llevando regiones enteras a la guerra por una venganza originada siglos antes de que naciera ninguno de los implicados. Imagina un jefe enjoyado, cubierto por la piel de una bestia, debatiendo sobre filosofía con un santón pintado de rojo y una bruja desnuda.

Ogro, Tavarusa, Máscaras de Matar

Imagina un mundo en el que culturas distintas y exóticas se mezclan, se confunden y se enfrentan bajo el sol abrasador de los llanos y las ventiscas aceradas de las cumbres. Donde guerreros desnudos y empulmados bailan danzas guerreras frente a ídolos ofídicos en templos de piedra, donde bailarinas cubiertas de aceite giran como poseídas con la piel y las joyas reflejando la luz de los flameros, donde los tambores y los aullidos ululantes de las brujas reverberan en las gargantas y los pinares, y donde la sangre mancha las piedras de sacrificio y las páginas de la historia.

Es un mundo en el que el honor se defiende con la espada y las obligaciones rituales a menudo contrastan con los deseos del corazón. Un mundo en el que cada hombre y mujer debe escoger su rol, la máscara que presentará en cada momento. Pero no es una elección inocente, pues cada máscara conlleva deberes, responsabilidades, aliados, enemigos, y a veces, una identidad. ¿Es el hombre quien habla o es la máscara? Al cabo de un cierto tiempo, ¿importa? Porque el portador afecta a la máscara, y la máscara al portador, y ambos a quien herede no sólo la careta, sino también las responsabilidades que lleva consigo. Muchos se pierden en esta vorágine de identidades, lazos rituales y recuerdos ajenos.

Wolf Mask

via Pinterest.

Bajo este tapiz de rituales y obligaciones circulan corrientes más profundas, soterradas y peligrosas. Aquí, en lugar de ser los hombres quienes llevan las máscaras, son las ideologías las que visten a los hombres como caretas y disfraces, descartándolos al compás de los acontecimientos. La hegemonía del pueblo arma se tambalea mientras los partidarios de la Máscara Real ansían su retorno para que los libre del yugo arma e instale una edad de oro de igualdad; pero este mesías tiene un lado oscuro, dictatorial, intransigente, que ya sumergió a los Seis Dedos en un mar de sangre hace tres siglos.

¿Quieres formar parte de este mundo?

¿Quieres contribuir a su sangrienta historia y a sus exóticas culturas?

Nosotros queremos.

Queremos que nos cuentes la historia de dos eredales de las Tierras Altas diezmados por una venganza de sangre centenaria. La biografía de una niña raptada de su tierra natal para convertirse en cortesana y guardiana de las tradiciones más profundas de los armas, o llevada a las montañas para ser libre, salvaje e incontrolable, una bruja a la que todos temen y respetan. Las reflexiones de un cazador de cabezas obligado ritualmente a perseguir y matar al amor de su vida. La historia de una máscara ritual pasada de generación en generación y las decenas de hombres y mujeres que han desempeñado sus labores, cada uno a su modo, cada uno contribuyendo a la identidad de la máscara y del puesto. Las intrigas y cabildeos del Ras, el consejo que decide el destino de los armas, y por extensión de todos los demás; los conflictos comerciales de los traficantes pandalumes de Gaiola y Tres Cortes; las luchas por el poder entre las tribus nómadas del Chan, que coleccionan cabelleras y beben la sangre de sus enemigos.

Máscaras de Matar, Bruja, Pandalume

Bruja pandalume

Máscaras de Matar describe un mundo inmenso, lleno de posibilidades. Entre el Ríorrío y el Alto Norte, entre el Bal Bartán y el Chan Mayor, vive más de una veintena de pueblos y culturas, cada uno con sus tradiciones, sus luchas internas, sus alianzas y sus enemigos. Tienes esos veinte pueblos a tu disposición, mil años de historia, montañas, pantanos, valles fértiles, desiertos y llanuras, ríos y lagos. Dioses y cultos, tradiciones, rituales ancestrales, monstruos feroces que se ocultan en las cumbres y los lugares desolados.

Si te gusta la espada y brujería o la fantasía épica, si te gustan las culturas exóticas y distintas, que no son una mera trasposición de civilizaciones del mundo real, sino pueblos nuevos, vibrantes, distintos a nada que se haya visto nunca, con su propia identidad, costumbres y tradiciones, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Queremos que escribas para Máscaras de Matar.

Estamos preparando una antología de relatos, por supuesto autorizada por León Arsenal, y buscamos escritores dispuestos a participar, a ampliar el mundo de la novela y a crear nuevas historias de gorgotas y momgargas, pandalumes, caralocas, falises o glutaga. Tienes todo el mundo de Máscaras de Matar a tu disposición: el único requisito es que las historias estén ambientadas en él.

¿No conoces el mundo de Máscaras de Matar? No hay problema.

Incluso si no has leído la novela puedes participar. Si has leído el resto de esta publicación ya tienes una idea de cómo es el mundo que tratamos; con todo lo demás te podemos ayudar. Un resumen de la ambientación, más detalles sobre tal o cual pueblo, referencias, e incluso imágenes.  Lo que sea necesario: solo necesitas interés, una idea, y un mínimo de calidad.

Si quieres participar con nosotros en esta antología, solo tienes que ponerte en contacto conmigo a través de la página oficial en Facebook de Máscaras de Matar, o de mi e-mail, enriquecasv@gmail.com.

Te esperamos.

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Más madera, ¡es la guerra!

Hoy hace diez días lanzábamos la campaña para buscar ilustradores. Una semana después, el lunes, ya estaba haciendo encargos y con una lista prácticamente cerrada de personas trabajando en el libro. No voy a repetir que ha sido un éxito, que al menos la primera parte ha salido muy bien, y que muchas gracias a todos los que compartieron, porque tres actualizaciones seguidas con lo mismo ya es pasarse y me van a acabar diciendo que no pongo nada nuevo.

Ogro, Tavarusa, Máscaras de Matar

Lo que sí voy a hacer es informar sobre lo que hay planeado. No solo tendremos ilustraciones que representen personajes y lugares, los pueblos principales de los Seis Dedos y el Chan, los dioses, alguna escena de mercado en las ciudades y cosas por el estilo: también habrá máscaras y sellos, y posiblemente algún ejemplo de las famosas tallas gargales con rostros grotescos que adornan las paredes del Carauce. Aunque los recursos son limitados, vamos a intentar aprovecharlos al máximo para que cada página transmita la estética gorgota y nos introduzca un poco más en el mundo de los Seis Dedos.

Todo eso está muy bien, pero no acaba ahí la cosa. Como la campaña de búsqueda de ilustradores ha salido tan bien, vamos a lanzar otra sobre la marcha, aprovechando el tirón.

¿Quieres escribir para Máscaras de Matar?

 

Si te gusta el universo de los Seis Dedos, o simplemente la fantasía épica en general, si te interesan las culturas exóticas y los lugares fronterizos, donde el honor se defiende con la espada y los lazos de sangre y obligación son más fuertes que el acero, si quieres explorar un mundo donde la identidad es mutable, pero la fama inmortal, no lo dudes.

No estamos buscando textos para el juego de rol: estamos buscando relatos, cortos o no tan cortos, ambientados en el mundo de los Seis Dedos, para una antología literaria. De momento no hay requerimientos especiales ni condiciones, porque todavía estamos probando las aguas, de manera que cualquier sugerencia inicial es bienvenida.

El lunes publicaré una nueva entrada en el blog, a imagen de la de los ilustradores, con todos los detalles, pero de momento puedes ir compartiendo esta. Si conoces a alguien que escriba no dudes en hacérsela llegar, y si eres tú quien escribe y te interesan los temas del mundo de Máscaras de Matar, ahora es tu oportunidad. Ni siquiera es necesario que hayas leído la novela (aunque se recomienda): en este mismo blog tienes una idea bastante general de la ambientación, y yo puedo ayudarte con extractos del libro de rol, ideas o lo que haga falta. Piensa que los ilustradores tampoco la habían leído, y eso no es impedimento.

Máscaras de Matar, Bruja, Pandalume

Bruja pandalume

 Vamos a ver si la comunidad de escritores está tan activa como la de ilustradores. A ver si conseguimos que esta segunda campaña se difunda, llegue a todas partes y atraiga a escritores interesados en el género y en el universo de la novela. No es necesario ser profesional, tener nada publicado ni ser conocido: solo ganas, y un mínimo de calidad.

¿Podremos conseguirlo?


Actualización

El lunes lanzábamos la campaña para buscar ilustrador para el juego de rol de Máscaras de Matar, además de Daniel Puerta, y cuatro días después podemos decir que ha sido un éxito.

En estos cuatro días, alrededor de quince ilustradores se han puesto en contacto conmigo, mostrándome su trabajo y su interés en el proyecto. A todos ellos, muchísimas gracias, y gracias también a todos los que han contribuido compartiendo la página o simplemente enseñándosela a sus amigos.

A día de hoy, la cosa promete mucho. He visto algunos trabajos realmente interesantes, y aunque no voy a dar nombres hasta que esté todo cerrado, se perfila un grupo con mucha calidad, y unas ideas que, espero, van a reflejar el ambiente de los Seis Dedos y las exóticas culturas que los pueblan.

Esto no quiere decir que el proceso esté cerrado. Incluso si la ilustración del libro se cierra, siempre cabe la posibilidad de que más adelante, con más presupuesto, se decida añadir algo más, o incluso de alguna ampliación. La voluntad y los planes están, solo queda ver si se cumplen.

De manera que, si te interesa el proyecto, no dudes en contactarme y permanece atento a este blog y a la página en Facebook. Y si conoces a alguien que lo pueda estar, sea como ilustrador o como aficionado al rol y la fantasía, difúndelo.

A ver hasta dónde podemos llegar entre todos.


Buscamos Ilustrador

EDICIÓN 16/8/2014: El proceso de selección de ilustradores está cerrado de momento. Gracias a todos los que se han interesado por este proyecto. En caso de que se vuelva a abrir, se comunicará en el blog inmediatamente. Mientras tanto, pueden ver los progresos del arte aquí y aquí

Todo juego de rol necesita ilustraciones, y Máscaras de Matar no solo no es una excepción, sino quizá uno de los mejores ejemplos. No se trata solo de que sean necesarias para romper las murallas de texto y aliviar la fatiga visual, sino que un mundo como el de los Seis Dedos, con su variedad de culturas y civilizaciones distintas, exóticas y vibrantes, necesita imperiosamente una representación visual, algo que convierta las palabras en imágenes y ayude a transmitir al lector lo que se va a encontrar una vez cruce el Ríorrío, que lo haga sumergirse en el mundo salvaje, sensual y peligroso de Máscaras de Matar.

Así pues, y a la vista de esto, tengo  que hacer a la vez un anuncio, y una petición.

El anuncio es que Daniel Puerta (aquí su blog) ha accedido a realizar algunas de las ilustraciones del juego. Por ahora se está encargando de los dioses y de algunas máscaras, y el resultado está siendo espectacular. Tomando referencias históricas y de distintas culturas, está produciendo ilustraciones de las estatuas y relieves de los ídolos gorgotas y caralocas y de los dioses montañeses con un carácter distintivo, que, como las civilizaciones de los Seis Dedos que representan, resultan diferentes, extrañas a la vez que familiares.

Les dejo aquí a la diosa azul de los raúnes como aperitivo de lo que viene, pero sepan que hay mucho más: Arbar, Bas Camul, Ejaune, el Gallo Rojo, que le ha quedado espectacular, Serube, Menglol, Caibir…

La diosa azul, por Daniel Puerta

La diosa azul, por Daniel Puerta

Personalmente estoy deseando ver las imágenes insertas en el texto una vez esté maquetado, y estoy seguro de que nadie va a quedar decepcionado con el resultado.

Y la petición es la siguiente: Daniel no se puede ocupar de todo. Por lo tanto, buscamos ilustradores. Si te interesa el mundo de los Seis Dedos, si has leído Máscaras de Matar o este blog y te ha picado la curiosidad, o si sencillamente te gusta la ilustración de género fantástico y épico, esperamos noticias tuyas. No es necesario que te encargues de todo lo que deje Daniel: basta con elegir un capítulo o dos (aquí tienes el índice de la parte de trasfondo), o un tema que no vaya necesariamente vinculado a un capítulo.

Evidentemente, no pedimos colaboraciones gratuitas. El trabajo se paga, aunque hay que tener en cuenta que no somos una editorial, y que los recursos son limitados.

Si estás interesado, envía un mensaje privado en Facebook o en mi e-mail (enriquecasv@gmail.com) y discutimos condiciones.

Y si no estás interesado, por favor, comparte este mensaje, o la página de “Buscamos Ilustradores” que ves en la barra superior, donde pone más o menos lo mismo.

Espero que, con un poco de colaboración, podamos llegar a bastante gente y conseguir unos cuantos ilustradores interesados en dar vida al mundo de Máscaras de Matar.

 

 


Monstruario

Si algo caracteriza a Máscaras de Matar, como novela, es su relativo realismo. Describe sociedades que no existen y culturas y lugares ficticios, pero nada en unos y otras es imposible, por más exótico que sea. Las gentes de los Seis Dedos y del Chan son hombres y mujeres, que viven vidas de tales, en un ambiente que podría ser perfectamente el de cualquier región montañosa de la Tierra que bordeara una gran llanura. Incluso la magia funciona de manera sutil, y se basa más en la percepción que en efectos espectaculares.

Pero esto no significa que no haya elementos extraños en los Seis Dedos y el Chan. La primera frase del libro (citada de memoria) es “había dragones en el río aquella tarde”. Hay dragones, bichas y elefantes peludos de cuatro colmillos en los ríos, las montañas y el lejano Urante, elementos de terror, misterio y peligro más allá de lo que nos encontramos en el mundo real.

Alguna reseña decía que hay varias maneras de leer Máscaras de Matar. En una de ellas, las brujas hacen magia, don Tavarusa tiene cabeza de cabra y existen los monstruos; en la otra, las brujas sugestionan a los crédulos, don Tavarusa tiene un tocado caprino, y los monstruos no son más que animales especialmente grandes o feroces.

Personalmente, me encuentro en un punto medio, que se refleja en el juego de rol, aunque por supuesto cada uno puede hacer con él lo que quiera. Las brujas trabajan a partes iguales con la sugestión y la verdadera magia, don Tavarusa es hijo del Chivo Viejo y tiene la testuz de una cabra, y los monstruos son bestias salvajes y extrañas, extraordinarias, pero no más antinaturales que cualquier otra.

Esto significa que un dragón o una bicha no están aparte ni por encima del ecosistema. Necesitan alimentarse y reproducirse, y ni van a aparecer fuera de su hábitat natural (¿qué hace un dragón en medio del Chan?) ni van a perseguir o atacar a los personajes sin razón, exactamente como cualquier otro animal. Son bestias monstruosas, pero al fin y al cabo, animales.

Por eso mismo, me gusta imaginar a las bichas, no como híbridos literales de mujer y serpiente (aunque existiendo el precedente de los ogros, nada lo impide), sino como un reptil gigantesco con solo dos patas y un rostro perturbadoramente plano, casi humanoide. La imaginación, los claroscuros de los bosques del Carauce y el Alto Norte, el miedo y la superstición hacen el resto.

Dicho esto, la novela es escasa en monstruos de este tipo para ser fantasía, incluso si no son más que animales grandes. Me comentaba uno de los jugadores de la partida que, en un juego de rol, se echa de menos algo más de variedad en cuanto a criaturas que encontrarse por esos bosques perdidos, y aunque no me gusta meter demasiadas cosas que no aparezcan en la novela, no puedo por menos que estar de acuerdo. La sección correspondiente, con bichas, dragones, y mamuts, no daba más que para un par de páginas.

De modo que lo hablé por e-mail con León Arsenal y estuvo de acuerdo: podemos introducir más bestias en el juego, con la consabida precaución, de la que ya hablamos, de que no se trata de no poner lo que no está, sino lo que no puede estar.

via todocoleccion.net

via todocoleccion.net

¿Qué es lo que no puede estar? Según esta interpretación, que creo que no se aleja demasiado de la novela, dragones con alas y aliento de fuego, basiliscos que maten con la mirada, unicornios gráciles y etéreos, pegasos, hidras de múltiples cabezas, quimeras compuestas de varias bestias distintas, y cosas por el estilo.

¿Qué es lo que puede estar? Seres que, como las culturas de los Seis Dedos, pueden no ser reales, pero son posibles (o al menos, no totalmente disparatados). Al igual que el dragón de Máscaras de Matar es un cocodrilo o dragón de Komodo gigantesco y feroz, otras bestias serán similares a animales naturales, pero de inmenso tamaño y peligrosidad. Varios de ellos, como los elefantes de la novela, que son más bien versiones aún más terribles de los mamuts, están inspirados en bestias prehistóricas reales. En esto seguimos, además, una honrada tradición en obras de fantasía épica y espada y brujería, que comienza por lo menos con el Conan de Robert E. Howard y sus arañas y serpientes gigantes.

El resultado final son unos quince o dieciséis monstruos, a los que se añaden cerca de cincuenta animales normales descritos con sus perfiles según el sistema Fate (en realidad, usando una versión modificada de los estilos de Fate Acelerado, por sencillez). Solo están representados, por supuesto, los animales con los que los personajes vayan a tener algún tipo de interacción que requiera una ficha: no me voy a molestar en darle Aspectos y puntuaciones a una liebre, un gorrión o una trucha de río, pero sí a un perro o lobo, un caballo o una víbora. Incluso hay algunos enjambres de insectos, o bichos venenosos individuales.

via medtogo.com

via medtogo.com

Como ocurre con la lista de equipo, veo estos capítulos como la oportunidad de desarrollar y detallar el ambiente de los Seis Dedos. No es solo una lista de animales que encontrarte: es una manera de describir la vida salvaje de los Seis Dedos, donde hay quebrantahuesos, linces y garduñas que estarían cómodos en un programa de Félix Rodríguez de la Fuente, junto con seres que se nos hacen más exóticos como hienas, panteras y cobras. Esto permite, además, jugar un poco con las expectativas. Al hablar de nómadas y del Chan Maior, de llanuras inmensa y algún desierto, lo primero que viene a la mente son los camellos, pero no hay mención alguna de camellos o dromedarios en la novela, y me parecía interesante dejarlos fuera para desafiar esas preconcepciones.


Pueblos Menores II: Los Caralocas

Rostros pintarrajeados que surgen gritando de entre el follaje de un bosque en las profundidades del Alto Norte, cánticos salvajes y danzas guerreras, lanzas empenachadas, cuerpos desnudos cubiertos solo con mantos de colores abigarrados, y bandas de jóvenes guerreros que se lanzan a la aventura en los despoblados para dedicarse al saqueo y acumular gloria como guerreros y cazadores.

Cloud Atlas, via collider.com

Cloud Atlas, via collider.com

Templos opulentos excavados en la roca, con vajillas de oro, manteles escarlata, estandartes sagrados y mujeres dedicadas adornadas con bronce y turquesas; baños rituales de purificación oficiados por sacerdotes vestidos de azur y grana, entre estatuas de piedra de grotescas criaturas a medias seres humanos, serpientes y peces.

Estas dos imágenes no pueden parecer más distintas. Una es la de un pueblo bárbaro y violento, sin civilizar, y la otra la de una cultura más o menos refinada, que conoce la talla en piedra, el bronce, los templos, y conceptos como el de la purificación. Y sin embargo, ambas corresponden a una única cultura: los caralocas.

Sin duda el pueblo más importante del Alto Norte, aunque ni mucho menos el único, ocupan más allá del Morega una posición similar a la de los armas en los Seis Dedos. Matecoda, la única ciudad de la principal de sus tribus, es un centro comercial, político y religioso cuya influencia se extiende desde Yribse Magul hasta casi Cabezas Muertas. Su lengua es idioma franco para la multitud de mediarmas, gargales, lagoáns, curucas, cucurinass, comercúes y uselgueres, entre otros muchos, que pueblan los bosques y los pantanos.

Cloud Atlas via collider.com

Cloud Atlas via collider.com

Sabemos poco sobre ellos. Que se organizan en tribus, y que al menos una de ellas, los Matioteé, tienen un senado que se reúne en un edificio fortificado, y que nombra jefes de guerra en momentos de crisis. Sabemos que sus poblados se construyen cerca de los ríos, y que poseen “palafitos comunales”, aunque no conocemos su función. Quizá son espacios de discusión o socialización, o escenarios rituales, o lugares de reunión de iniciados como ocurre en Melanesia.

De su religión sabemos más. Que tienen sacerdotes, y que sus templos se construyen en piedra. El de Matecoda está excavado en la roca, y el de Cició consta de murallas, arcos y columnatas. Que adoran a deidades ofídicas: Serube, la culebra alada; Menglol, con cuerpo humano y dos cabezas de serpiente; y Caibir, la bicha de cuatro brazos. Pero que no son ajenos a los ídolos del sur, pues Cició no es más que el nombre que dan al Gochora, el bestial demonio porcino que los gorgotas tomaron de los pandalumes. Reverencian también a genios protectores en forma de pez: una figura humana con rostro de barbo, y cabezas de lucio como mascarón de sus canoas. Todo ello, excepto Cició, apunta a su conexión con las aguas del Alto Norte.

Podemos tomar a los caralocas como modelo de otros pueblos “menores” de más allá del Morega: sedentarios, fluviales, guerreros, semidesnudos y pintarrajeados. Quizá los curucas, a los que sólo se menciona una vez, sean fáciles de confundir con ellos. Quizá otros grupos, de vidas prácticamente idénticas, se den nombres distintos, y adoren a los mismos u otros dioses en lenguas distintas.