FATE y la Pirámide I

Hoy toca volver a hablar de reglas. Es el primero de una serie de dos o tres, así que váyanse acostumbrando.

Como ya hemos hablado alguna vez, las Habilidades en Fate se organizan en lo que se llama la Pirámide. En lugar de una serie de puntos a repartir alegremente, el personaje debe escoger qué Habilidad comienza al máximo permitido por la partida (normalmente +4), qué dos Habilidades al nivel inmediatamente inferior, y así sucesivamente. El resultado, por tanto, es una pirámide con la base formada por cuatro Habilidades a +1 y la punta por una a +4.

Como estas.

Confieso que al principio no me hacía mucha gracia este sistema, ya que yo he sido de toda la vida partidario de no limitar demasiado lo que se puede hacer con el personaje. Como he comentado alguna vez, yo vengo de sistemas como los de White Wolf, en los que se te dan una serie de puntos y los repartes casi como te parezca.  ¿Qué pasa, por ejemplo, si quiero hacer un personaje que nunca ha podido especializarse lo bastante en un campo como para llegar a +4? ¿Y si prefiero tenerlo todo a +1?

El problema que tiene esto es el mismo que tenía en Mundo de Tinieblas. Supongamos que convertimos los puntos de la Pirámide en puntos a repartir sin más… el total serían unos veinte puntos. Fate Básico tiene dieciocho Habilidades. Esto significa que un personaje que repartiera los puntos libremente tendría al menos un punto en cada Habilidad de la tabla.

Sabemos que en Fate puedes hacer tiradas sin bonificador: tener puntos en una Habilidad significa que eres bueno en ella, no que sabes hacerlo a nivel básico. Por ejemplo, cualquiera puede hacer una tirada de Empatía sin bonificar; significa simplemente que eres un ser humano capaz de entender que el resto tiene sentimientos (vale, esto es más raro de lo que debería, pero es un ejemplo). Empatía +1 significa que eres mejor que la media en este tipo de cosas, la típica persona capaz de escuchar y decir algo apropiado. +4 ya es la leche: un psicólogo, un confesor. Los personajes de Fate son, por definición, competentes.

Dile tú a ella que no es competente.

Dile tú a ella que no es competente.

Por lo tanto, si un personaje tiene +1 en todas las Habilidades, no quiere decir que sea lo que se llama un aprendiz de todo, maestro de nada, que sabe solo lo básico de muchas cosas, pero no se puede defender más allá. Significa que es mejor que la media en dieciocho Habilidades distintas. Eso narrativamente. En términos de juego, significa que se va a ver superado por cualquiera de sus compañeros de grupo (y cualquier rival importante) en prácticamente cualquier cosa. Es mejor que los extras que están regateando en el mercado del Artam Orata, sí, pero por eso son extras. Frente a un personaje potente, del tipo que puede ser protagonista o antagonista, no tienen nada que hacer. Desde luego, puede hacer una tirada con bonificador en cualquier cosa, si nadie más tiene puntuación en esa Habilidad; pero en las más importantes, que seguramente tendrán casi todos (Combate, Atletismo, Empatía…) se va a quedar atrás.

Esto contrasta con otros sistemas, donde no tener una Habilidad es no poder usarla; es el caso de Mundo de Tinieblas. Y aún así, MdT imponía limitaciones: el famoso sistema de Talentos, Técnicas y Conocimientos, donde tenías que asignar X puntos a cada categoría y luego distribuirlos entre las Habilidades que la componen. ¿Por qué? Porque los tres grupos se componen de Habilidades relacionadas, que es probable que se desarrollen en conjunto. Alguien con mucho Academicismo es más probable que tenga alto nivel en Ocultismo que en Atletismo, por ejemplo. Y alguien sin Atletismo no puede hacer nada atlético, punto; aquí es más viable lo de tener muchas cosas a bajo nivel, pero aún así es un problema a medio plazo.

No veo yo a este levantando pesas.

No veo yo a este levantando pesas.

En esencia, son dos formas distintas de representar una realidad: que los seres humanos de verdad no tenemos ficha de personaje, que hay grupos de habilidades que se desarrollan en conjunto, y que si dedicas tiempo a estudiar Academicismo probablemente no tengas tanto tiempo para dedicarlo a tu Físico o a Atletismo.

¿A dónde nos lleva todo esto? A las premisas que van a ser la base de toda esta serie:

  • La Pirámide sirve para representar aquello en lo que los personajes destacan, NO lo que saben hacer.
  • La distribución de puntos refleja el proceso de aprendizaje: no se puede destacar poco en todo.
  • Un personaje que sepa un poco de todo no solo es narrativamente incoherente, sino que mecánicamente es inviable.

El resultado, hasta ahora, es que la Pirámide parece la mejor solución, ¿verdad? Pues no, tiene sus problemas también. Pero los veremos el jueves que viene.

Anuncios

Acerca de enriquecasv

En mis blogs encontrarás relatos de fantasía, ciencia ficción y terror, juegos de rol, y ambientaciones completas, en español y en inglés. You can find in my blogs science fiction, fantasy and horror stories, role playing games and whole settings in Spanish and English. Ver todas las entradas de enriquecasv

One response to “FATE y la Pirámide I

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: